Ya está aquí Diaspora, el anti-facebook
Llevaba mucho tiempo generando una rumorología contundente, pero ya está aquí Diaspora, la red social llamada a ser el anti-facebook. El nombre no podía ser más acertado. De origen griego, una diáspora es la dispersión de grupos étnicos o religiosos que han abandonado su lugar de procedencia originaria y que se encuentran repartidos por el mundo (vía wikipedia). Y con esa filosofía nace: la de recoger a todos aquellos apóstatas de otras redes sociales e integrarlos en una nueva plataforma. En Socialymedio ya hemos conseguido invitaciones, así que queremos hacer un pequeño análisis de lo que hemos visto.
Lo primero que llama la atención es el absoluto minimalismo con que está construido Diaspora. Economía cromática (predominancia de blanco, con gris y enlaces en azul), botones redondeados, muy poquitas botoneras… La primera impresión es que es una mezcla entre Facebook y Yammer.
Una vez registrados, puedes entrar en las “account settings” para ponerlo en español. Sorprende que una red social ya cuente con nuestro idioma entre sus traducciones (que son muchas. En la parte superior, debajo del recuadro de búsqueda, se pueden apreciar las diferentes listas (“aspectos” lo han traducido) en las que agrupar a tus contactos. Es terriblemente fácil meter a cada contacto en su lista correspondiente. Simplemente clicar y arrastrar. Lo que se ve esta captura de pantalla es lo que se podría llamar el “muro” de mi lista “trabajo“, donde tengo a Sergio. Cada publicación puede ser comentada debajo, y puedes publicar fotografías aparte de texto. El tema de la privacidad es una de las piedras angulares de esta red social. Así, cada lista es totalmente independiente, sin que las publicaciones que hagas en una aparezca en otras (y aparte el muro principal); y tiene una pestaña para evitar ser encontrado mediante búsqueda por otros usarios.
Sabedores que está compitiendo en un mercado ampliamente dominado por Facebook y Twitter, Diaspora está perfectamente integrado en ambas plataformas, y se puede elegir que las publicaciones que hagamos en el muro general salgan también en estas redes sociales, funcionando así como programa cliente (tipo hootsuite, aunque obviamente solo con esa funcionalidad). También tiene RSS para el seguimiento de comentarios. Y como red social surgida para el mundo del código abierto, Diaspora (o más bien Github) se puede descargar e implementar en tu propio servidor, para construir tu propia red social.
La verdad es que Diaspora, el anti-facebook, está bastante bien. Tiene muy buena pinta, a menos desde el punto de vista del usuario (desde el marketing todavía estoy dándole vueltas). Pero en Socialymedio pensamos que aunque leer sobre Diaspora está muy bien, está mucho mejor probarla. Por eso, regalamos nuestras invitaciones a Diaspora a los primeros en comentar este artículo.
Nota: entre unas cosas y otras, hemos juntado unas 20 invitaciones para repartir, pero si conseguimos más, las daremos igualmente. Pararemos cuando nos quedemos sin. Y si tienes y quieres regalarlas, te invitamos a ofrecerlas en este mismo espacio.
Entender el contexto de las redes sociales
Cada forma de comunicarnos tiene un medio en el que se desarrolla y un contexto.
El entender esto que en principio es sencillo y fácilmente remarcable en todos los procesos comunicativos que observamos y/o participamos a diario, parece que no es asimilado en muchas ocasiones por las empresas que pretenden entrar en la comunicación en redes sociales.
Siempre que explico en qué consisten las redes sociales, las empiezo comparando con una conversación en el patio de un colegio. Estás con tus amigos, y no tienes ganas de hablar ni de los deberes, ni del último tema que hay que estudiar… no se suele hablar de las obligaciones.
El escenario es un contexto distendido, elegido libremente, sin la imposición que se sufre en la publicidad de la televisión, o la llamada a las 22h. de una compañía telefónica; y en donde estás con gente de tu confianza, más o menos cercana, y con la que en un riguroso orden que sería entendido como educación en la conversación oral y presencial, las personas hablan por turnos compartiendo intereses, emociones y pensamientos. Personas con las que quieres compartir tu tiempo.
¿Cómo no querer estar en el centro de ese patio de colegio y expuesto ante más de 500.000.000 de usuarios en el caso de facebook?
Pero esta es un arma de doble filo para la marca. Recordemos que estos usuarios son dueños del patio de colegio que ven en sus pantallas.
Esta magnífica ilustración de juanelo nos lo explica a la perfección:
Cada día es más necesaria la presencia en estas redes sociales como facebook, twitter, tuenti o youtube, pues es dondeel público objetivo de sus campañas de comunicación ha decidido estar, ha decidido invertir su tiempo. Pero, como el zapping en televisión, existen mecanismos, mucho más severos, para cortar la presencia de estas marcas en nuestro círculo social. El usuario decide permitir o no la comunicación con la marca, decide si le es interesante, útil, divertida, completa, bilateral… Y si no cumple las expectativas es difícil que le vuelva a dar otra oportunidad.
La palabra clave que todos manejamos es escuchar. Y escuchar significa para muchas empresas aprender a entender su propio mensaje como una comunicación bilateral. En el artículo de nuestro amigo el perfecto idiota, ponen de ejemplo nada más y nada menos que al dalai lama. Es cierto que cada uno elige como comunicar y a quien escuchar, pero hay que adaptarse al medio y entender el contexto
Tenemos la oportunidad de conversar con cientos de millones de personas, público potencial de nuestros mensajes, pero equivocarnos en interpretar el contexto y por tanto errar en la confección de los mensajes y de un plan de comunicación nos llevará a que que esos millones de usuarios nos den la espalda en su patio.
Ética en Facebook: a quien amigar?
Ya en su momento hablé de por qué no conviene amigar empresas en Facebook. Uno de los inconvenientes (el que me viene al pelo para escribir este artículo) era que si muchas personas se amigan de, por ejemplo, socialymedio (en caso de que fuera perfil), en las recomendaciones de “personas que quizás conozcas” empiezan a salirte personas con las que tienes 7…8… amigos en común. Eso te hace pensar. ¿Debo/puedo agregar a esas personas como amigos? La filosofía inicial de Facebook es la de los compañeros de clase: reencontrarse con los de la primaria, conocer mejor a los de la Universidad. Al menos en su origen. Pero los que estamos día tras día en las redes sociales, sabemos que hay un people-crossing importante. Este palabro que me acabo de inventar es cuando conoces gente en twitter, y luego lo buscas en Facebook o Tuenti para agregarlo también. Y ahí llegamos a la segunda parte de mi exposición.
Eliminado el problema de las empresas, y volviendo al “cruce de contactos”, si partiendo de mis contactos en Twitter voy al Facebook y los agrego… de repente me salen, en “personas que quizás conozcas”, personas que seguro que no conozco, pero con las que tengo 9 amigos en común, todos ellos de Twitter. ¿Es Facebook el lugar adecuado para crear esta red personal? Hay una fanpage, de hecho, que se llama Que tengamos amigos en común no significa que nos conozcamos, lo cual es toda una declaración de lo molesto que pueda llegar a ser esta pasión por el amiguismo. Yo, sin embargo, procuro tener un perfil FB de lo más profesional, luego me ayuda amigarme con todas esas personas que pertenecen, de una u otra manera, a mi rama profesional. Hace poco me dijeron en mi muro “así normal que tengas 300 amigos”… como si uno fuera por la vida en una continua competición de popularidad… Igual el quid de la cuestión es que los que entendemos y usamos la filosofía de Twitter, la hemos traspasado a Facebook y la aplicamos con tanta normalidad que nos extraña cuando personas no twiteras se asombran de nosotros.
Este artículo es fruto de una conversación que tuve en Facebook con dos personas… defendían estar hartos de leer la vida de los demás en los nicks del messenger y en los estados del FB. Yo, por el contrario, defendía el botón “unfollow” o “dejar de ser amigo”. Estaré encantando de leer más opiniones ;D
Aplicación Facebook: bloguzz
Hoy toca una de aplicaciones de Facebook. Hoy me han invitado a participar de ésta. Se llama Bloguzz, y me ha parecido interesante. Antiguamente era habitual aquello de pedir muestras de compra en los establecimientos, o los stands con chicas monas que te daban a probar. Cuando Internet creció, llegaron a mi ciertas webs en las que se dedicaban a reastrear todas las webs de productos buscando esas muestras gratuitas, y tú las recibías en casa por un módico precio (gastos de envío y demás). Ahora, en la explosión de las redes sociales, bloguzz te ofrece enviar muestras de prueba a tu domicilio.
Cuando accedes por primera vez a la aplicación te pide ciertos datos, tal que nombre, email y demás. Y hay una serie de promociones disponibles, a las que te puedes apuntar, si quieres. De esa promoción, hay un número de artículos dispuestos para la promoción, y por sorteo, si te toca, te lo envían a tu casa. Yo he participado en una promoción de un cepillo de dientes eléctrico de Orbit (que es la promo por la que me han invitado), y ha sido llegar y besar el santo, porque a las dos horas de suscribirme he recibido un email confirmando que había ganado la promo, y pidiéndome, desde Facebook, mi dirección postal para enviarme el regalo.
El asesino digital
Vivimos en la sociedad de la aspirina. Todo ocurre super rápido, y si duele, aspirina. No tenemos tiempos de pararnos a analizar por qué duele. Solo tomamos aspirina, y se nos quita. Hasta la próxima. Todo sucede muy deprisa. Los avances se suceden unos a otros. Todavía no hemos aprendido una tecnología cuando ya ha surgido una nueva, y hordas de ‘modernos’ saltan a la palestra a denunciar que la tecnología anterior está obsoleta, ya no vale, ha muerto…
Hace poco me comentaba un amigo (estudiante de arquitectura, pero filósofo frustrado) que no nos paramos a disfrutar lo que tenemos y siempre estamos buscando cosas para mejorar. Me lo decía refiriéndose a las reformas urbanísticas de los ayuntamientos. “Siempre están haciendo obras para mejorar cosas y nunca se paran a disfrutarlas. En cuanto acaban una mejora, ya están pensando que otra obra hacer para mejorarlo más”.
Todo esto viene a colación porque ya estoy leyendo artículos sobre que el social media ha muerto. ¿Increible? En absoluto. Cuando nació el DVD, muchos salieron como locos a anunciar voz en grito la muerte del CD. Y lo cierto es que ya existe el Blue-Ray y todavía se editan discos de vinilo. De la misma forma, apenas hace un año que conzoco la palabra “community manager”, y ya he leído por ahí que anuncian su muerte… y eso que todavía hay algunos foros vivos que consultar.
La muerte de los blogs, la muerte del SEO… muchos ‘modernos’ tiemblan de emoción ante la posibilidad de asesinar una tecnología. Quizá para que los tilden de visionarios, y ganar una legión de lectores modernos que se dan codazos entre sí y dicen “sí, es verdad, yo ya no lo uso”. Hace no mucho leí uno que decía “el social media mató al email”… y yo acomplejado, porque todavía recibo correo postal… ¿Seré yo el raro? ¿Seré el salmón que nada contracorriente? ¿O serán ellos, que no saben convivir con todo? ¿Cómo pueden pensar que las redes sociales han matado al SEO si google no hace más que anunciar la indexación de tweets y de páginas FB?
Creo que una buena estrategia online debe aunarlo todo. Aprovechar las ventajas de la tecnología antigua y de la nueva. Hacer una fanpage, sí, pero apoyarla con contenidos desde un blog, y usar tanto RSS como newsletter, porque habrá quien no le gusten los feeds o quien considere tus emails como spam. Si los avances matan definitivamente lo existente, en lugar de coexistir, no hay tal avance. Solo le cambiamos el collar al perro.
Por una red limpia
Se oye mucho últimamente hablar de la pederastia en la red. Concretamente en microsoft live. La red social no está haciendo todo lo posible para eliminar los perfiles de ciertas personas con claras prácticas pederastas. Al menos es lo que se oye por twitter, por facebook… no más hacer una búsqueda en google con las keywords “pederastas windows live” nos devuelve más de 22 mil resultados. En facebook podemos encontrar esta fanpage que nos invita a denunciar la situación. Y a través de twitter he encontrado un artículo muy interesante. Se me ocurrió escribir un manifiesto por una red limpia… pero creo que no tengo ni la entidad ni el calado como para hacer algo así. Sin embargo, sí tengo la suficiente como para aportar mi granito de arena al ruido que es necesario provocar para que estas cosas tengan repercusión.
Citaré aquí a Ariel Brailovsky, cuyo artículo Mi no entender me ha interesado mucho, y el cual suscribo totalmente.
Empresas en Facebook
Cuando surge algo nuevo, el sistema “prueba-error” nos va enseñando qué pasos hay que dar para ir haciendo bien las cosas. Facebook tiene dos días (si lo comparamos con el resto de la red), y es normal que en sus inicios se cometan fallos. En este artículo quiero hablar de cómo las empresas se equivocan a la hora de entrar en Facebook (o al menos a mi me lo parece).
Dentro de Facebook hay tres formas de tener presencia: con cuenta de persona, con fan-page o página, y con grupo. La diferencia está bastante clara. Las cuentas de personas son… pues para personas. Algo obvio. Sin embargo, muchas empresas se registran como personas, pero con el nombre y el logo de la misma. Craso error, a mi entender, porque, para colmo, a continuación hacen una página.
Las páginas sí son para empresas. Están configuradas para que sus miembros (‘gustadores’) e incluso los que no lo son, envíen invitaciones a sus contactos. Tienen la misma función que una microsite o blog, por lo que permite publicaciones, comentarios, subir fotos, crear eventos, notas…
Las empresas con cuenta de humano que buscan a otros humanos con los que amigarse… Sin darse cuenta están cometiendo dos errores:
- Por un lado, confunden al usuario (ya que suelen hacer cuenta normal y página… y muchas veces no sabe uno dónde dejar un comentario).
- Por otro lado, al ser amigos, una empresa tiene acceso a tus fotos, a tus comentarios… de una forma más intrusiva de lo normal.
Esta mañana, trabajando con una de mis cuentas, descubrí que, de 300 amigos que tiene, y con 40 mensajes pendientes, ninguno es de ningún cliente preguntando nada interesante… el 100% de los mensajes eran de otras empresas con cuentas de persona.
Yo, personalmente, voy a desamigarme de todas ellas.
Flipa Feliz bloguero 2
Segunda semana, segundo Flipa Feliz (#FF) para blogs. Hoy toca recomendar a @patricialinares. El pasado día 2 escribí un artículo llamado “Ortografía como motivo de seguimiento en twitter“, y ella me ha honrado con un comentario. Y yo, que no me puedo quedar quieto, no he podido evitar clicar en su nombre y acceder a su web, Communities in a box. Llevo un rato ojeando, y he visto que tiene artículos con títulos tan interesantes como “perfil de un community manager”, “cómo mejorar su marca personal en twitter” o “VW + Facebook Connect = Word of Mouth”.
No he tenido tiempo de profundizar en su lectura, pero no cabe duda de que es un contenido muy interesante, y tenerla aquí, en un #flipafeliz bloguero, me ayudará a tener un acceso rápido a él para consultarlo con frecuencia.
Tuentbook, o la pérdida de la identidad
Parece ser que últimamente Facebook está empezando a tener mucha popularidad en España. Desde que en abril de 2009 tuvieran el mismo número de usuarios en España, Facebook no ha parado de crecer, distanciándose tanto que en tuenti se huele el miedo. Ya sea porque Facebook se tradujo al español (reduciendo la curva de aprendizaje), o por los juegos, o por el fenómeno de las señoras… La cuestión es que tuenti no para de “innovar” para no caerse del carro. Hace poco nos sorprendieron con las tuenti-páginas. Luego el poder comentar los estados. Estos días han inaugurado la primera batería de juegos. Los responsables de Tuenti lo argumentan como algo normal, como un paso natural que ya tenían previsto dar. Pero los usuarios de Tuenti, al menos aquellos con los que he podido hablar, le ven el plumero a la red social española. Están viendo, y con malos ojos, esa pérdida de la identidad que está sufrienda esta red social. ‘La esencia de Tuenti es la simplicidad con la que se acceden a los servicios’ argumentan.
El problema surge ahora con el segmento de usuarios que está registrado en ambas plataformas. Muchas de esas personas opinan que para tener dos facebooks, se van al original. Que si siguen manteniendo sus cuentas en Tuenti es por las personas que tienen en su red y por lo fácil que resulta moverse por los ‘tuentis’ de sus amigos. Pero, ¿para qué tener dos redes sociales iguales? ¿Qué ventaja obtenemos de tener un tuenti si cada vez su funcionalidad y sus servicios son los mismos? Quiero pensar que la directiva de Tuenti tiene prevista alguna acción que dé un golpe de efecto a esta situación, porque si no, al menos en lo que yo veo entre mis contactos, van camino del cierre.
En este punto tengo que añadir que todo lo que cuento en este blog son solo conjeturas que voy haciendo en función de lo que leo en otros blogs y de lo que extraigo de la experiencia de mis contactos. Para datos más empíricos hay otros blogs con más experiencia. De hecho, recomiendo la lectura de este artículo de David Bonilla sobre la compra (o no) de Tuenti por Telefónica.
El fallido día sin Facebook
Ayer fue el “Quit Facebook Day“. Para el que no esté familiarizado, se trata de una inciativa para castigar a facebook por el manejo de la privacidad, consistente en borrarse de la red social el 31 de Mayo. En ALT1040 podemos leer que apenas 35 mil personas secundaron esta iniciativa, pero no fue más que una ralla en el agua, teniendo en cuenta los más de 500 millones de usuarios que tiene a lo largo y ancho del mundo. Este apenas 1% convierte la iniciativa, por tanto, en una triste pataleta. Al hilo de este tema, comentábamos @nor7992 y yo por twitter que la pregunta no era si las personas estaban de acuerdo con la política de privacidad de Facebook, sino que la masa, el usuario medio, ni siquiera sabe si su perfil es público o está protegido con la opción “solo amigos”.
En cualquier caso, no creo que el problema esté en las codiciones de privacidad que Facebook imponga. La semana pasada, unos amigos poco duchos en materia de internet me preguntaron sobre el tema. Habían oído hablar, pero no sabían bien por dónde iba la cosa. Un día se registraron en Facebook y apenas habían vuelto a entrar dos o tres veces más. Yo les dije que el primer filtro de seguridad de Facebook tiene que ser uno mismo. Es absurdo colgar fotos de una noche de borrachera, que el jefe las veas, te despida, y culpar al caralibro porque tu jefe no debió tener acceso a las mismas. El perfil público en internet es público, y si no sabes cómo hacerlo privado, más vale que no compartas las cosas que no quieras que se vean. O bien segmenta por temas. Puedes usar Tuenti para las borracheras, Facebook para los contactos profesionales y Twitter como canal de información / comunicación.
PD.- Son las 23.51 del 1 de junio (mismo día en que escribí este artículo). Acabo de llegar a casa y leo en Facebook que recién acaban de cambiar los controles de privacidad. Me encantaría tener acceso a la estadística de cuántas personas entran, leen toda la información, y cambian la privacidad de sus cuentas.








